¿Habrá alguna oportunidad de que Santana lance sin descanso?
Desesperados por mantenerse en la carrera por los playoffs los Mets trajeron a lanzar a su as antes de tiempo y Santana respondió con un blanqueo de 3 hits que los llevó a una victoria 2-0 sobre los Marlins de Florida en un sábado lluvioso.
Casi dos horas después se daba el empate entre los Mets y los Cerveceros cuando estos perdieron 7-3 con los Cachorros de Chicago. Sin embargo las esperanzas de ganar el título de la División Este se esfumaron al ganar los Filis 4-3 a los Nacionales de Washington.
“Soló salí a lanzar y tratar de llegar al final. No hice nada descabellado”, dijo Santana. “Sabía en que situación estábamos”.
Con la multitud de pié y cantando su nombre, Santana (16-7) aseguró que los Mets jueguen por lo menos otro juego importante en Shea Stadium. El triunfo fue apenas el tercero en los últimos 8 juegos y pospuso por un día los pensamientos de otro gran colapso.
“¿Cuál será el titular de mañana?” Se preguntó el novato de los Marlins John Baker, quién se fue de 4-0 y 2 ponches. “¿Él es el salvador del Shea?”
Ahora depende de Oliver Pérez tratar de salvar la temporada de los Mets este domingo 28 de septiembre en el juego final de la temporada regular. No hay posibilidad de ver a Santana en ese juego.
“¿Cuantos pitcheos hizo?”, dijo el manager Jerry Manuel. “Si tuviera que describir esto, diria que fue una pandillada”.
Si los Mets y los Cerveceros quedan igualados despues de los juegos del domingo, desempataran el lunes en Nueva York. Milwaukee enviara a CC Sabathia este domingo ante los Cachorros.
“Todavia estamos en la pelea. Esto no se acaba aun”, dijo Santana.
Mucho antes del primer pitcheo, le preguntaron a Manuel si se quedaria en el clubhouse viendo a sus rivales por televisión.
“Cuando ganemos, me vestire y regresare a casa”
Santana nunca habia lanzado con tres dias de descanso en temporada regular. Lo habia hecho una vez en los playoffs de 2004. Hizo 125 envios en su salida anterior y 117 en esta para evitar usar el bullpen.
El lider en efectividad de la Liga Nacional mejoro su marca a 9 y 0 en 17 inicios desde junio. Poncho 9 y camino 3 en el sexto blanqueo de su carrera.
“Vi a todos esos tipos haciendo swing una y otra vez y poniendo la pelota en juego”, dijo Santana. “Siempre pense en ahora, nunca en mañana”.
Santana le habia pedido este juego a Manuel. Todo el mundo lo sabia en Shea Stadium.
La repotenciada alineación de Manuel produjo una carrea en el primer inning. Eso fue todo lo que necesito Santana.
Santana se convirtio en el primer pitcher de los Mets que lanza un blanqueo con tres dias de descanso desde que Dwight Gooden lo hiciera en 1987.
“No podias sacarlo. El no te habria dejado”, dijo Manuel.
Los Marlins dejaron las bases llenas en el quinto y amenazaron en el noveno, pero Cody Ross bateo un elevado a la zona de seguridad del leftfield con un corredor en base, y se termino el juego. Santa recibio felicitaciones en el montículo y señalo con la gorra hacia las tribunas mientras caminaba hacia el dugout.
Ricky Nolasco casi igualo a Santana con 10 ponches en 7 innings
Alfonso L. Tusa C.
lunes, 29 de septiembre de 2008
sábado, 27 de septiembre de 2008
Los Marineros de Seattle podrían contratar a una mujer como Gerente General.
Chuck Armstrong, el presidente de los Marineros, dijo que su equipo ha descartado una gran cantidad de aspirantes al cargo, dejando abierta la posibilidad de que Seattle empleé a la primera mujer gerente general en la historia de las Grandes Ligas.
La altamente reconocida asistente al gerente general de los Dodgers de Los Ángeles, Kim Ng es considerada una opción.
La mujer de 39 años ha ocupado ese cargo por 7 temporadas y antes de eso fue una consultora de primer orden de Brian Cashman, gerente general de los Yanquis de Nueva York. Se cree que ella fue la contrincante final que Ned Coletti venció cuando los Dodgers lo escogieron como gerente general en 2005, los Dodgers dicen que ella fue la primera mujer que se entrevistó para el cargo de gerente general.
Ella podría tener una segunda entrevista pronto.
“Es hora de refrescar la mente”, dijo Armstrong después de su temporada 23 con el equipo, la cual denominó la peor y más miserable.
“No nos importa el color, ni el sexo”, dijo. Sólo queremos la mejor persona para que los Marineros salgan adelante”.
Armstrong y Howard Lincoln dijeron que el sustituto de Bill Bavasi, despedido el 16 de junio y del interino Lee Pelekoudas, será un outsider con nuevas ideas para resucitar la franquicia.
Esta semana los Marineros se convirtieron en el primer equipo de Grandes Ligas con una nómina de 100 millones de dólares que pierde 100 juegos. Ellos empezaron la temporada con esperanzas de ganar la División Oeste de la Liga Americana pero llegaron al juego de este viernes 26 de septiembre ante Oakland con marca de 58-101, su peor record negativo desde 1983. Tienen que ganar uno de sus tres últimos juegos para evitar igualar su peor temporada, 104 derrotas en 1978.
“Tenemos nuestra visión interna. Pero es bueno ir afuera y obtener visiones frescas”, dijo Armstrong. “Buscamos una perspectiva nueva y fresca y un buen liderazgo”.
Alfonso L. Tusa C.
La altamente reconocida asistente al gerente general de los Dodgers de Los Ángeles, Kim Ng es considerada una opción.
La mujer de 39 años ha ocupado ese cargo por 7 temporadas y antes de eso fue una consultora de primer orden de Brian Cashman, gerente general de los Yanquis de Nueva York. Se cree que ella fue la contrincante final que Ned Coletti venció cuando los Dodgers lo escogieron como gerente general en 2005, los Dodgers dicen que ella fue la primera mujer que se entrevistó para el cargo de gerente general.
Ella podría tener una segunda entrevista pronto.
“Es hora de refrescar la mente”, dijo Armstrong después de su temporada 23 con el equipo, la cual denominó la peor y más miserable.
“No nos importa el color, ni el sexo”, dijo. Sólo queremos la mejor persona para que los Marineros salgan adelante”.
Armstrong y Howard Lincoln dijeron que el sustituto de Bill Bavasi, despedido el 16 de junio y del interino Lee Pelekoudas, será un outsider con nuevas ideas para resucitar la franquicia.
Esta semana los Marineros se convirtieron en el primer equipo de Grandes Ligas con una nómina de 100 millones de dólares que pierde 100 juegos. Ellos empezaron la temporada con esperanzas de ganar la División Oeste de la Liga Americana pero llegaron al juego de este viernes 26 de septiembre ante Oakland con marca de 58-101, su peor record negativo desde 1983. Tienen que ganar uno de sus tres últimos juegos para evitar igualar su peor temporada, 104 derrotas en 1978.
“Tenemos nuestra visión interna. Pero es bueno ir afuera y obtener visiones frescas”, dijo Armstrong. “Buscamos una perspectiva nueva y fresca y un buen liderazgo”.
Alfonso L. Tusa C.
viernes, 26 de septiembre de 2008
Los Azulejos extienden contrato a Cito Gaston hasta 2010.
Cito Gaston no salió a dirigir para mostrar que alguien se había equivocado, cuando aceptó el cargo de manager que le ofrecieron los Azulejos de Toronto en junio. Aún cuando tenía más de una década sin hacer ese trabajo.
A través de los años hubo invitaciones para entrevistas de trabajo con varios equipos. Pero Gaston quería una oferta de trabajo, no una conversación. Gaston pasaba el tiempo jugando golf bajo el sol de Florida con una filosofía simple para su situación. “En cualquier lugar que estés es donde se supone que debes estar”.
Cuando los Azulejos le telefonearon y le pidieron regresar a Toronto como su manager, supo que era el momento de regresar al juego que ama. Después de enderezar el rumbo del barco en los últimos tres meses, Gaston acordó una extensión de contrato por 2 años este jueves 25 de septiembre.
Gaston terminó su ausencia de 11 años sin dirigir en Grandes Ligas cuando remplazó al manager de los Azulejos John Gibbons el 20 de junio. En ese momento se le prometió que al finalizar la temporada se sentaría con el gerente general J.P Ricciardi para discutir su futuro como manager de los Azulejos.
Gaston esperaba un contrato de un año. Toronto le ofreció dos años.
“Regresar el próximo año es algo de lo que J.P y yo hablamos desde el primer día”, dijo Gaston. “Hablamos de regresar por un año. Pero dos es magnífico. Esperamos poder cambiar las cosas el año que viene.
El manager de 64 años ya inició ese proceso al llevar a Toronto a una marca de 48-36 en sus primeros 84 juegos al mando del equipo. Los Azulejos estuvieron muy cerca del comodín a principios de septiembre, aunque el equipo tendrá su décimoquinta temporada corrida sin pasar a la post-temporada.
La ofensiva ha sido el cambio más importante desde que Gaston asumió el cargo de manager.
Los Azulejos han bateado mucho mejor con corredores en posición anotadora, .282 desde que llegó Gaston, comparado con los .231 de principios de temporada. Tambien han mostrado un aumento en la producción de poder. Gaston y el coach de bateo Gene Tenace que tambien llegó en junio, han enfatizado en tener un plan al llegar al plato y tener una actitud más agresiva.
“Pienso que hemos jugado de la manera como pensé que jugaríamos con Gaston, dijo Ricciardi. “Eso ha sido muy positivo. Ofensivamente hemos sido el equipo que pensé deberíamos ser. Él ha tenido una gran influencia en eso. Esa actitud pudo haber simplificado algunas cosas”.
Esto no significa que Gaston haya terminado de hacer mejoras.
Gaston también fue manager de Toronto entre 1989 y 1997 y los guió a dos Series Mundiales seguidas en 1992 y 1993. Si los Azulejos van a regresar a ese nivel Gaston piensa que necesitan un bateador de poder en el medio de la alineación.
“Pienso que podemos mejorar”, dijo Gaston. “Pienso que una cosa que debemos hacer es volver a tener bateadores de 20-25 jonrones. Si no haces carreras, tienes que batear jonrones. A eso tenemos que regresar”.
Gaston tambien dice que el equipo se puede beneficiar de obtener un abridor que encaje en el medio de la rotación para ayudar al grupo de brazos jóvenes que se espera cubra los huecos dejados por A.J Burnett quien puede convertirse en agente libre en el receso, Dustin McGowan cuya lesión en el hombro derecho lo mantendrá fuera hasta mayo y Shaun Marcum con su lesión en el codo derecho se ausentará hasta el 2010.
“Espero que haya algunos tipos que pudiéramos conseguir”, dijo Gaston. “¿Quién sabe? Si hay algunos muchachos que podemos firmar y J.P tiene el dinero, estoy seguro de que trataremos de conseguirlos”.
Hay asuntos más prioritarios que los Azulejos deben abordar. El club todavía negocia los contratos del cuerpo de coachs. Gaston y Ricciadi dijeron que durante el fin de semana puede haber noticias.
Gaston dijo que si fuera por él, Tenace, el coach de banca Brian Butterfield, el de pitcheo Brad Arnsberg, el de tercera base Nick Leyva, el de primera base Dwayne Murphy, y el de bullpen Bruce Walton, regresarían para 2009. Ricciardi dijo que cada uno de esos coaches tambien tendrá la oportunidad de recibir un contrato de 2 años.
Alfonso L. Tusa C.
A través de los años hubo invitaciones para entrevistas de trabajo con varios equipos. Pero Gaston quería una oferta de trabajo, no una conversación. Gaston pasaba el tiempo jugando golf bajo el sol de Florida con una filosofía simple para su situación. “En cualquier lugar que estés es donde se supone que debes estar”.
Cuando los Azulejos le telefonearon y le pidieron regresar a Toronto como su manager, supo que era el momento de regresar al juego que ama. Después de enderezar el rumbo del barco en los últimos tres meses, Gaston acordó una extensión de contrato por 2 años este jueves 25 de septiembre.
Gaston terminó su ausencia de 11 años sin dirigir en Grandes Ligas cuando remplazó al manager de los Azulejos John Gibbons el 20 de junio. En ese momento se le prometió que al finalizar la temporada se sentaría con el gerente general J.P Ricciardi para discutir su futuro como manager de los Azulejos.
Gaston esperaba un contrato de un año. Toronto le ofreció dos años.
“Regresar el próximo año es algo de lo que J.P y yo hablamos desde el primer día”, dijo Gaston. “Hablamos de regresar por un año. Pero dos es magnífico. Esperamos poder cambiar las cosas el año que viene.
El manager de 64 años ya inició ese proceso al llevar a Toronto a una marca de 48-36 en sus primeros 84 juegos al mando del equipo. Los Azulejos estuvieron muy cerca del comodín a principios de septiembre, aunque el equipo tendrá su décimoquinta temporada corrida sin pasar a la post-temporada.
La ofensiva ha sido el cambio más importante desde que Gaston asumió el cargo de manager.
Los Azulejos han bateado mucho mejor con corredores en posición anotadora, .282 desde que llegó Gaston, comparado con los .231 de principios de temporada. Tambien han mostrado un aumento en la producción de poder. Gaston y el coach de bateo Gene Tenace que tambien llegó en junio, han enfatizado en tener un plan al llegar al plato y tener una actitud más agresiva.
“Pienso que hemos jugado de la manera como pensé que jugaríamos con Gaston, dijo Ricciardi. “Eso ha sido muy positivo. Ofensivamente hemos sido el equipo que pensé deberíamos ser. Él ha tenido una gran influencia en eso. Esa actitud pudo haber simplificado algunas cosas”.
Esto no significa que Gaston haya terminado de hacer mejoras.
Gaston también fue manager de Toronto entre 1989 y 1997 y los guió a dos Series Mundiales seguidas en 1992 y 1993. Si los Azulejos van a regresar a ese nivel Gaston piensa que necesitan un bateador de poder en el medio de la alineación.
“Pienso que podemos mejorar”, dijo Gaston. “Pienso que una cosa que debemos hacer es volver a tener bateadores de 20-25 jonrones. Si no haces carreras, tienes que batear jonrones. A eso tenemos que regresar”.
Gaston tambien dice que el equipo se puede beneficiar de obtener un abridor que encaje en el medio de la rotación para ayudar al grupo de brazos jóvenes que se espera cubra los huecos dejados por A.J Burnett quien puede convertirse en agente libre en el receso, Dustin McGowan cuya lesión en el hombro derecho lo mantendrá fuera hasta mayo y Shaun Marcum con su lesión en el codo derecho se ausentará hasta el 2010.
“Espero que haya algunos tipos que pudiéramos conseguir”, dijo Gaston. “¿Quién sabe? Si hay algunos muchachos que podemos firmar y J.P tiene el dinero, estoy seguro de que trataremos de conseguirlos”.
Hay asuntos más prioritarios que los Azulejos deben abordar. El club todavía negocia los contratos del cuerpo de coachs. Gaston y Ricciadi dijeron que durante el fin de semana puede haber noticias.
Gaston dijo que si fuera por él, Tenace, el coach de banca Brian Butterfield, el de pitcheo Brad Arnsberg, el de tercera base Nick Leyva, el de primera base Dwayne Murphy, y el de bullpen Bruce Walton, regresarían para 2009. Ricciardi dijo que cada uno de esos coaches tambien tendrá la oportunidad de recibir un contrato de 2 años.
Alfonso L. Tusa C.
domingo, 21 de septiembre de 2008
Una amante del Béisbol que se va muy pronto.
Gordon Edes. Yahoo Sports
Su sueño, como le dijo a sus amigos, era convertirse en gerente general de un equipo de Béisbol, que distaba mucho desde donde comenzó como recogedora de pelotas con los Marineros de Seattle.
Su inspiración, como lo escribió en su blog, era Jackie Robinson. "Como decía Jackie", escribió ella, "Una vida no es importante excepto por el impacto que tenga en otras vidas".
"Los aportes de Rosie Santizo fueron abundantes", dijo el narrador de los Marineros Rick Rizzs, con un nudo en la garganta, para describir el vacío que deja al morir a los 29 años. Ella enseñó inglés y lecciones de vida a los jugadores latinoamericanos de los Medias Rojas, Orioles, Marineros. Fue una artista autodidacta. Ella deleitaba a las personas con sus dibujos de tinta de los peloteros. Pero Santizo era más que un par de líneas en un currículo.
“¿Sabes como encontrar gente que diga que quiere hacer la diferencia?”, dijo Rizzs. “Bien ella fue allá afuera y los buscó”.
Santizo murió en un accidente de trànsito en Jordania, cuando regresaba con unos amigos de una vista al Wadi Rum, un paisaje desértico de formaciones rocosas impresionantes. Ella estaba en el receso entre semestres de un programa de intercambios en Kuwait, dijo su abuelo Dan Lovitt, como parte de sus estudios en la Universidad de Washington. Había regresado a la escuela y estudiaba árabe, pero aún cuando su vida iba en otra dirección, no había abandonado su pasión por el béisbol.
“Creo que Rosie nunca pasó esa página”, dijo su abuela Polly Lovitt.
Rosie nació en Ciudad de Guatemala y de niña se mudó con su madre, María y su padre Mike a los suburbios de Seattle. Creció amando el béisbol mientras escuchaba los juegos por radio junto a su padre, quién era ciego. Sus abuelos tienen una foto de Rosie a los 7 u 8 años, con su uniforme de pequeñas ligas.
Los aficionados de los Marineros en el Kingdome supieron de su pasión por el juego durante sus años adolescentes cuando esta chica zurda se lanzaba de cabeza a tomar los batazos en foul y hasta tomó uno en territorio fair. Ese fue el que apareció en la televisión, Rosie, de 19 años, volando para tomar una línea de Craig Grebeck. Ella luego declaró “Estaba muy fiebrosa”.
A Grebeck le acreditaron un doble por reglas. Rosie se convirtió en consentida de los fanáticos. “Cuando fue contratada como recogedora de pelotas”, dijo Rizzs. “Estaba muy excitada de estar en el campo, muy excitada por hacer un buen trabajo. Atacaba las pelotas como Ken Griffey corriendo hacia la pared.
“Ella amaba su trabajo. Amaba a los fanáticos”.
Y ellos la amaban a ella. Eric Mitchell, un policia de Seattle la acompañaba todas las noches al ferry, luego de salir del Kingdome para asegurarse de que llegara a salvo a su casa en Vashon Island. “Eso nos conmovió profundamente”, dijo Polly Lovitt cuyo hijo Bryan se casó con Maria después de su divorcio.
¿Talentosa? Un día Rosie tomó un lapiz e hizo una caricatura de la estrella de los Marineros Edgar Martínez que parecía una fotografía. Pronto empezaron a llegar órdenes por más dibujos y ella fue autorizada por la Asociación de Peloteros para mercadear sus dibujos.
“Todavía tengo los dibujos que hizo de Dan Wilson y Edgar Martínez”, dijo Rizzs. “Ella tenía un don. Fui a verla en una obra de teatro en su liceo en Vashon Island. Era la estrella de la obra. Tenía a la audiencia comiendo de la mano. Estuvo brillante. Esa era Rosie. Puso todo su corazón y su alma en todo lo que hizo”.
Mientras estaba en el Medio Oriente este verano, Rosie se encontró a Dan Duquette , el antiguo gerente general de los Expos de Montreal y los Medias Rojas de Boston, quién está tratando de desarrollar una Liga de Béisbol en Israel. “Me llamó la última semana de agosto”, dijo Duquette. “Quería que nos reuniéramos, pero no se pudo. Pienso que tenía problemas con el pasaporte”.
En la oficina de Duquette todavía hay una copia del programa de orientación que Rosie desarrolló para los jugadores de habla hispana después que él la empleó para trabajar con los Medias Rojas. El decidió hacer esto cuando notó que ella hablaba inglés y japonés. En ese momento los Medias Rojas compartían un complejo en República Dominicana con un equipo japonés, los Carp de Hiroshima.
“Esa muchacha estaba llena de vida”, dijo Duquette. “Ella ayudó a muchos de esos muchachos, no sólo con el lenguaje, sino enseñándoles las destrezas que necesitaban para hacer la transición a una nueva vida, como ordenar comidas, pagar cuentas, como llevar la ropa a la lavandería. Ella animó a esos muchachos”.
“Ella les enseñó las conductas que les dio a ellos la confianza para venir a Estados Unidos. Ella era muy positiva. Nunca los criticó”.
Raquel Ferreira, la directora de la administración de Ligas Menores de los Medias Rojas, recuerda que a donde quiera que iba Rosie en los entrenamientos primaverales, se llevaba su guante de béisbol. “Estaba lista para lanzar pelotas con quién lo necesitara”.
Felix Maldonado, un consultor de peloteros que ha pasado más de cuarenta años con los Medias Rojas, la mayor parte del tiempo con los jugadores latinos, recuerda esas sesiones de lanzar pelotas.
“Ella era una dama muy inteligente”, dijo. “Era muy agresiva, muy entusiasta y bien respetada por nuestros jugadores. Amaba el béisbol. Algunas veces anotaba los juegos en la Liga de Novatos”.
En República Dominicana hizo algún trabajo voluntario con Esperanza Internacional, una fundación a cargo del antíguo catcher de los Marineros y narrador, Dave Valle, quién consiguió miles de pequeños préstamos para los dominicanos y haitianos pobres, principalmente mujeres en busca de iniciar o expandir un negocio. Cuando Valle inició un programa similar en Estados Unidos, la primera latina a quien le dio un préstamo fue a Rosie, para asistirla en sus iniciativas artísticas.
Estaba maravillada cuando uno de sus pupilos en los Medias Rojas, Hanley Ramírez, ganó el Novato del Año de la Liga Nacional el año pasado, y otro, Anibal Sánchez, lanzó un no-hitter, aun cuando ambos jugadores lo lograron con los Marlins de Florida.
“Ella era una gran persona, me siento muy triste por esta terrible noticia”, dijo Sánchez en un mensaje comunicado por Matt Roebuck, relacionista público de los Marlins. “Nos ayudó a todos como nuestra primera profesora de inglés, también era una buena amiga”.
Luego Rosie desarrolló un programa similar con los Orioles, entonces trabajò de nuevo con los Marineros cuando regresó a la escuela en Seattle. Uno de sus más preciados pupilos era Yuniesky Betancourt, el joven campocorto cubano.
“Un día ella y Yuniesky caminaban por el pasillo hacia mí”, dijo Rizzs. “Dije, ‘¿como te va Yuni?’ Esperaba un asentimiento con la cabeza o algo”.
“Él dudó, luego dijo ‘Estoy bien, muchas gracias’. Le dije ‘Buen trabajo con el inglés Yuni’ Rosie estaba muy orgullosa”.
Tom DeVries, un profesor de ciencias del liceo de Vashon Island, una vez escribió una carta de recomendación para Rosie. “Ella parece intentar exprimir varias vidas en una”.
Nadie imaginó que tendría tan poco tiempo para hacerlo.
Cuando la noticia de su muerte llegó a los Marineros, se guardo un minuto de silencio en Safeco Field. El sábado (20-09-08) en la noche se reunieron varios amigos en el Templo Salvation Army de Seattle para recordarla.
“Qué pérdida”, dijo Rizzs. “Que maravillosa jovencita”.
“Todavía no puedo creer que se ha ido. Me resisto a crerlo”.
Traducción: Alfonso L. Tusa C.
Su sueño, como le dijo a sus amigos, era convertirse en gerente general de un equipo de Béisbol, que distaba mucho desde donde comenzó como recogedora de pelotas con los Marineros de Seattle.
Su inspiración, como lo escribió en su blog, era Jackie Robinson. "Como decía Jackie", escribió ella, "Una vida no es importante excepto por el impacto que tenga en otras vidas".
"Los aportes de Rosie Santizo fueron abundantes", dijo el narrador de los Marineros Rick Rizzs, con un nudo en la garganta, para describir el vacío que deja al morir a los 29 años. Ella enseñó inglés y lecciones de vida a los jugadores latinoamericanos de los Medias Rojas, Orioles, Marineros. Fue una artista autodidacta. Ella deleitaba a las personas con sus dibujos de tinta de los peloteros. Pero Santizo era más que un par de líneas en un currículo.
“¿Sabes como encontrar gente que diga que quiere hacer la diferencia?”, dijo Rizzs. “Bien ella fue allá afuera y los buscó”.
Santizo murió en un accidente de trànsito en Jordania, cuando regresaba con unos amigos de una vista al Wadi Rum, un paisaje desértico de formaciones rocosas impresionantes. Ella estaba en el receso entre semestres de un programa de intercambios en Kuwait, dijo su abuelo Dan Lovitt, como parte de sus estudios en la Universidad de Washington. Había regresado a la escuela y estudiaba árabe, pero aún cuando su vida iba en otra dirección, no había abandonado su pasión por el béisbol.
“Creo que Rosie nunca pasó esa página”, dijo su abuela Polly Lovitt.
Rosie nació en Ciudad de Guatemala y de niña se mudó con su madre, María y su padre Mike a los suburbios de Seattle. Creció amando el béisbol mientras escuchaba los juegos por radio junto a su padre, quién era ciego. Sus abuelos tienen una foto de Rosie a los 7 u 8 años, con su uniforme de pequeñas ligas.
Los aficionados de los Marineros en el Kingdome supieron de su pasión por el juego durante sus años adolescentes cuando esta chica zurda se lanzaba de cabeza a tomar los batazos en foul y hasta tomó uno en territorio fair. Ese fue el que apareció en la televisión, Rosie, de 19 años, volando para tomar una línea de Craig Grebeck. Ella luego declaró “Estaba muy fiebrosa”.
A Grebeck le acreditaron un doble por reglas. Rosie se convirtió en consentida de los fanáticos. “Cuando fue contratada como recogedora de pelotas”, dijo Rizzs. “Estaba muy excitada de estar en el campo, muy excitada por hacer un buen trabajo. Atacaba las pelotas como Ken Griffey corriendo hacia la pared.
“Ella amaba su trabajo. Amaba a los fanáticos”.
Y ellos la amaban a ella. Eric Mitchell, un policia de Seattle la acompañaba todas las noches al ferry, luego de salir del Kingdome para asegurarse de que llegara a salvo a su casa en Vashon Island. “Eso nos conmovió profundamente”, dijo Polly Lovitt cuyo hijo Bryan se casó con Maria después de su divorcio.
¿Talentosa? Un día Rosie tomó un lapiz e hizo una caricatura de la estrella de los Marineros Edgar Martínez que parecía una fotografía. Pronto empezaron a llegar órdenes por más dibujos y ella fue autorizada por la Asociación de Peloteros para mercadear sus dibujos.
“Todavía tengo los dibujos que hizo de Dan Wilson y Edgar Martínez”, dijo Rizzs. “Ella tenía un don. Fui a verla en una obra de teatro en su liceo en Vashon Island. Era la estrella de la obra. Tenía a la audiencia comiendo de la mano. Estuvo brillante. Esa era Rosie. Puso todo su corazón y su alma en todo lo que hizo”.
Mientras estaba en el Medio Oriente este verano, Rosie se encontró a Dan Duquette , el antiguo gerente general de los Expos de Montreal y los Medias Rojas de Boston, quién está tratando de desarrollar una Liga de Béisbol en Israel. “Me llamó la última semana de agosto”, dijo Duquette. “Quería que nos reuniéramos, pero no se pudo. Pienso que tenía problemas con el pasaporte”.
En la oficina de Duquette todavía hay una copia del programa de orientación que Rosie desarrolló para los jugadores de habla hispana después que él la empleó para trabajar con los Medias Rojas. El decidió hacer esto cuando notó que ella hablaba inglés y japonés. En ese momento los Medias Rojas compartían un complejo en República Dominicana con un equipo japonés, los Carp de Hiroshima.
“Esa muchacha estaba llena de vida”, dijo Duquette. “Ella ayudó a muchos de esos muchachos, no sólo con el lenguaje, sino enseñándoles las destrezas que necesitaban para hacer la transición a una nueva vida, como ordenar comidas, pagar cuentas, como llevar la ropa a la lavandería. Ella animó a esos muchachos”.
“Ella les enseñó las conductas que les dio a ellos la confianza para venir a Estados Unidos. Ella era muy positiva. Nunca los criticó”.
Raquel Ferreira, la directora de la administración de Ligas Menores de los Medias Rojas, recuerda que a donde quiera que iba Rosie en los entrenamientos primaverales, se llevaba su guante de béisbol. “Estaba lista para lanzar pelotas con quién lo necesitara”.
Felix Maldonado, un consultor de peloteros que ha pasado más de cuarenta años con los Medias Rojas, la mayor parte del tiempo con los jugadores latinos, recuerda esas sesiones de lanzar pelotas.
“Ella era una dama muy inteligente”, dijo. “Era muy agresiva, muy entusiasta y bien respetada por nuestros jugadores. Amaba el béisbol. Algunas veces anotaba los juegos en la Liga de Novatos”.
En República Dominicana hizo algún trabajo voluntario con Esperanza Internacional, una fundación a cargo del antíguo catcher de los Marineros y narrador, Dave Valle, quién consiguió miles de pequeños préstamos para los dominicanos y haitianos pobres, principalmente mujeres en busca de iniciar o expandir un negocio. Cuando Valle inició un programa similar en Estados Unidos, la primera latina a quien le dio un préstamo fue a Rosie, para asistirla en sus iniciativas artísticas.
Estaba maravillada cuando uno de sus pupilos en los Medias Rojas, Hanley Ramírez, ganó el Novato del Año de la Liga Nacional el año pasado, y otro, Anibal Sánchez, lanzó un no-hitter, aun cuando ambos jugadores lo lograron con los Marlins de Florida.
“Ella era una gran persona, me siento muy triste por esta terrible noticia”, dijo Sánchez en un mensaje comunicado por Matt Roebuck, relacionista público de los Marlins. “Nos ayudó a todos como nuestra primera profesora de inglés, también era una buena amiga”.
Luego Rosie desarrolló un programa similar con los Orioles, entonces trabajò de nuevo con los Marineros cuando regresó a la escuela en Seattle. Uno de sus más preciados pupilos era Yuniesky Betancourt, el joven campocorto cubano.
“Un día ella y Yuniesky caminaban por el pasillo hacia mí”, dijo Rizzs. “Dije, ‘¿como te va Yuni?’ Esperaba un asentimiento con la cabeza o algo”.
“Él dudó, luego dijo ‘Estoy bien, muchas gracias’. Le dije ‘Buen trabajo con el inglés Yuni’ Rosie estaba muy orgullosa”.
Tom DeVries, un profesor de ciencias del liceo de Vashon Island, una vez escribió una carta de recomendación para Rosie. “Ella parece intentar exprimir varias vidas en una”.
Nadie imaginó que tendría tan poco tiempo para hacerlo.
Cuando la noticia de su muerte llegó a los Marineros, se guardo un minuto de silencio en Safeco Field. El sábado (20-09-08) en la noche se reunieron varios amigos en el Templo Salvation Army de Seattle para recordarla.
“Qué pérdida”, dijo Rizzs. “Que maravillosa jovencita”.
“Todavía no puedo creer que se ha ido. Me resisto a crerlo”.
Traducción: Alfonso L. Tusa C.
jueves, 18 de septiembre de 2008
Revancha de no-hitters.
Entre el 17 y el 18 de septiembre de 1968 ocurrió un hecho nunca antes visto en la historia de las Grandes Ligas. Fue una manera de reconfirmar porque se llamó a 1968 el Año del Pitcher. El 17 no era precisamente una ocasión para pensar que Gaylord Perry pudiera lanzar sin hits ni carreras aunque jugase en Candlestick Park. El rival eran los campeones mundiales Cardenales de San Luis en ruta a otro título de la Liga Nacional. Además Bob Gibson subiría al montículo por los pájaros rojos, para ese momento tenía marca de 21-7. Con los Gigantes a 12 juegos de los Cardenales, sólo asistieron 9546 aficionados. Ambos pitchers lanzaron muy bien. Gibson sólo permitió 4 imparables y ponchó 10, la única carrera que permitió fue un jonrón después de 1 out, de Ron Hunt (2b) en el primer episodio. Perry fue más allá. Con una recta encendida y una sinker devastadora, que los Cardenales acusaron de tener saliva, el lanzador de 30 años dejó a San Luis sin hits. Ponchó 9, caminó 2, sólo permitió dos elevados a los jardines, nunca le batearon con fuerza. En el primer inning de los Cardenales, Bobby Tolan (lf) se ponchó. Curt Flood (cf) salió con rolling al short y Roger Maris (rf) entregó el tercer out con rodado a la inicial. El primero en embasársele a Perry fue Mike Shannon (3b), por boleto en el segundo episodio luego de 2 outs. Phil Gagliano (2b) entregó el tercer out con elevadito a segunda. Allí empezó una seguidilla de 18 retirados. Ponchó a Dal Maxvill (ss) y a Gibson para abrir el tercero. Luego retiró a Tolan con rodado a las paradas cortas. San Luis no amenazó hasta el sexto cuando Maxvill sonó un roletazo por el medio que cortó Perry y completó el primer out en la inicial. Gibson elevó al centerfield, pero Tolan bateó un rodado caliente entre primera y segunda. Willie McCovey alcanzó la pelota y completó el out con Perry justo en el salto de Tolan. Perry, quien había llegado al séptimo inning con un no hitter ante los Cachorros de Chicago tres semanas antes, salió del séptimo y el octavo sin problemas. En el inicio del octavo, Tim McCarver (c) recibió el tercer strike y Shannon elevó a segunda. Perry caminó a Gagliano pero ponchó al emergente Johnny Edwards. En el noveno Lou Brock salió de emergente y bateó un saltarín sobre la cabeza de Perry. Hal Lanier (ss) atacó la pelota y lanzó sobre la marcha para retirar a Brock. Tolan salió de segunda a primera. Flood recibió ponche cantado.
El miércoles 18 de septiembre Ray Washburn subió al montículo por los Cardenales para enfrentar a Bob Bolin y los Gigantes en Candlestick Park ante 4703 asistentes. San Luis había asegurado el banderín de la Liga Nacional pero el día anterior habían sido dejados sin hits ni carreras por Gaylord Perry. Nadie hubiese esperado que 24 horas después del no hitter de Perry, Washburn rescatara el honor de su equipo marcando la segunda vez en la historia que se sucedían no hitters entre los mismos equipos en días sucesivos (Los días 5 y 6 de mayo de 1917 Ernie Koob y Bob Groom de los Carmelitas de San Luis vencieron a los Medias Blancas de Chicago 1-0 y 3-0 sin permitir imparables). Además este fue el primer no-hitter de un pitcher Cardenal en 27 años. Para Washburn fue el pináculo de un largo retorno después de ganar 12 juegos como novato, las lesiones de su hombro lo limitaron a sólo 9 triunfos en los próximos 3 años mientras oscilaba entre las Ligas Menores y los Cardenales. Al recuperar el dominio en sus lanzamientos quebrados regresó y se había establecido en la rotación de los pájaros rojos. Contra los Gigantes ponchó 8, caminó 5 y llegó al conteo de 3 bolas con otros 11 bateadores. Efectuó 138 pitcheos y sólo 2 salieron del infield. Washburn inicó su faena ponchando a Bobby Bonds (rf). Ron Hunt (2b) siguió con rodado a la antesala. Willie Mays (cf) negoció boleto. Willie McCovey forzó a Mays con rolling por segunda. Dick Dietz (c) caminó después de 1 out en el segundo inning. Ty Cline (lf) la rodó por el campocorto y Dick Schofield inició un dobleplay 6-63. Washburn retiró 13 bateadores en línea a partir del tercer inning, allí ponchó a Hal Lanier (ss) y Bonds. En el sexto se ayudó con dos buenas jugadas defensivas. Con un out tomó un rolling lento que amenazaba con dormirse en la raya de tercera, atacó la bola y pintó un strike en primera. Bonds bateó una línea que golpeó la pierna del lanzador. La pelota rebotó, Washburn la tomó y retiró a Bonds en la inicial. San Luis limitado por Bolin a 2 imparables en los primeros seis innings, atacó en el séptimo con sencillo de Orlando Cepeda (1b) luego de 1 out, pasó a segunda con jugada de selección y anotó con doble de Mike Shannon (3b). Los copetudos anotaron otra vez en el octavo. Schofield despachó doble, Washburn lo llevó a tercera con sacrificio y Curt Flood (cf) lo remolcó con sencillo. En el séptimo de los Gigantes Hunt abrió recibiendo boleto. Después de ponchar a Mays, Washburn también caminó a McCovey. Jim Hart (3b) salió con rodado a la intermedia que adelantó los corredores. Dietz se ponchó.
En el octavo Cline y el emergente Bob Schroder fueron retirados con roletazos a la inicial. Washburn caminó al emergente Dave Marshall pero retiró a Bonds con elevado a primera. El noveno empezó con roletazo fuerte de Hunt por segunda que dominó Phil Gagliano. Mays siguió con rodado candente que fildeó Shannon y completó el out en el mascotín de Cepeda. McCovey entregó el último out con elevado a Flood en el centro. Por primera vez en la historia de las Grandes Ligas dos equipos intercambiaban no hitters en días sucesivos. Este hecho sólo se ha repetido en una ocasión en MLB y fue durante los días 30 de abril y 1 de mayo de 1969. Entonces Jim Maloney y los Rojos de Cincinnati vencieron 10-0 a los Astros de Houston en Crosley Field, sin permitirles hits ni carreras. El día siguiente Don Wilson devolvió la moneda venciendo 4-0 a los Rojos sometiéndolos a ayuna de hits y carreras.
Alfonso L. Tusa C.
El miércoles 18 de septiembre Ray Washburn subió al montículo por los Cardenales para enfrentar a Bob Bolin y los Gigantes en Candlestick Park ante 4703 asistentes. San Luis había asegurado el banderín de la Liga Nacional pero el día anterior habían sido dejados sin hits ni carreras por Gaylord Perry. Nadie hubiese esperado que 24 horas después del no hitter de Perry, Washburn rescatara el honor de su equipo marcando la segunda vez en la historia que se sucedían no hitters entre los mismos equipos en días sucesivos (Los días 5 y 6 de mayo de 1917 Ernie Koob y Bob Groom de los Carmelitas de San Luis vencieron a los Medias Blancas de Chicago 1-0 y 3-0 sin permitir imparables). Además este fue el primer no-hitter de un pitcher Cardenal en 27 años. Para Washburn fue el pináculo de un largo retorno después de ganar 12 juegos como novato, las lesiones de su hombro lo limitaron a sólo 9 triunfos en los próximos 3 años mientras oscilaba entre las Ligas Menores y los Cardenales. Al recuperar el dominio en sus lanzamientos quebrados regresó y se había establecido en la rotación de los pájaros rojos. Contra los Gigantes ponchó 8, caminó 5 y llegó al conteo de 3 bolas con otros 11 bateadores. Efectuó 138 pitcheos y sólo 2 salieron del infield. Washburn inicó su faena ponchando a Bobby Bonds (rf). Ron Hunt (2b) siguió con rodado a la antesala. Willie Mays (cf) negoció boleto. Willie McCovey forzó a Mays con rolling por segunda. Dick Dietz (c) caminó después de 1 out en el segundo inning. Ty Cline (lf) la rodó por el campocorto y Dick Schofield inició un dobleplay 6-63. Washburn retiró 13 bateadores en línea a partir del tercer inning, allí ponchó a Hal Lanier (ss) y Bonds. En el sexto se ayudó con dos buenas jugadas defensivas. Con un out tomó un rolling lento que amenazaba con dormirse en la raya de tercera, atacó la bola y pintó un strike en primera. Bonds bateó una línea que golpeó la pierna del lanzador. La pelota rebotó, Washburn la tomó y retiró a Bonds en la inicial. San Luis limitado por Bolin a 2 imparables en los primeros seis innings, atacó en el séptimo con sencillo de Orlando Cepeda (1b) luego de 1 out, pasó a segunda con jugada de selección y anotó con doble de Mike Shannon (3b). Los copetudos anotaron otra vez en el octavo. Schofield despachó doble, Washburn lo llevó a tercera con sacrificio y Curt Flood (cf) lo remolcó con sencillo. En el séptimo de los Gigantes Hunt abrió recibiendo boleto. Después de ponchar a Mays, Washburn también caminó a McCovey. Jim Hart (3b) salió con rodado a la intermedia que adelantó los corredores. Dietz se ponchó.
En el octavo Cline y el emergente Bob Schroder fueron retirados con roletazos a la inicial. Washburn caminó al emergente Dave Marshall pero retiró a Bonds con elevado a primera. El noveno empezó con roletazo fuerte de Hunt por segunda que dominó Phil Gagliano. Mays siguió con rodado candente que fildeó Shannon y completó el out en el mascotín de Cepeda. McCovey entregó el último out con elevado a Flood en el centro. Por primera vez en la historia de las Grandes Ligas dos equipos intercambiaban no hitters en días sucesivos. Este hecho sólo se ha repetido en una ocasión en MLB y fue durante los días 30 de abril y 1 de mayo de 1969. Entonces Jim Maloney y los Rojos de Cincinnati vencieron 10-0 a los Astros de Houston en Crosley Field, sin permitirles hits ni carreras. El día siguiente Don Wilson devolvió la moneda venciendo 4-0 a los Rojos sometiéndolos a ayuna de hits y carreras.
Alfonso L. Tusa C.
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