viernes, 10 de octubre de 2008

Bruce Dal Canton pierde la batalla contra el cáncer.

Mark Bowman. MLB.com

Al evaluar la magnificencia del pitcheo que llevó a los Bravos de Atlanta a ganar 14 títulos divisionales seguidos, es fácil recordar los nombres de Tom Glavine, John Smoltz, Greg Maddux y Leo Mazzone.
Lo que a menudo se olvida son los fundamentos que Bruce Dal Canton inculcó en Glavine, Smoltz e innumerables lanzadores que llegaron a las Grandes Ligas a través de la organización de los Bravos en los últimos 25 años.
Pero cada vez que el presidente de los Bravos John Schuerholz recuerde aquellos grandes equipos que él construyera como gerente general del equipo durante las últimas dos décadas, no podrá olvidar las contribuciones de Bruce Dal Canton.
"Él fue un gran ser humano y un gran amigo", dijo Schuerholz. "Contribuyò mucho en nuestro éxito. No conozco ningún pitcher de nuestra organización, en los último 18, 20 años, que no haya sido impactado por él".
El impacto de Dal Canton en la organización de los Bravos serà reconocido en el futuro. Pero sus días como gran educador han llegado a su final. El longevo coach de pitcheo perdió su batalla contra el cáncer de esófago la noche de este martes 07 de octubre. Tenía 66 años.
Dal Canton pasó las últimas 10 temporadas como coach de los Pelícanos de Myrtle Beach de Clase A fuerte. Fue obligado a dejar el equipo el 16 de mayo, después que le hallaron una masa en la base de su esófago.
“Hemos perdido un extraordinario ser humano y un tremendo amigo”, dijo Rocket Wheeler, manager de los Pelícanos. “Todos quienes lo conocieron, lo querían. Fue un profesor de habilidad irreemplazable tanto en el béisbol como en la vida”.
Dal Canton, un antíguo pitcher de Grandes Ligas quièn dejó marca de 51-49 en 12 años de carrera con los Piratas, Reales, Bravos y Medias Blancas, pasó los últimos 26 años en la organización de Atlanta.
“Él adoraba trabajar con los muchachos”, dijo Schuerholz “Mientras lidiaba con esa horrible enfermedad, él habló de regresar el próximo año para ayudar a los muchachos. Era un gran hombre, lo extrañaremos mucho”.
En los primeros años de su carrera, Schuerholz hizo un cambio para llevar a Dal Canton a los Reales. El 14 de agosto de 1972 Dal Canton estableció una marca para Kansas City al retirar 23 Yanquis en fila.
La carrera beisbolística de Dal Canton resucitó en 1965, cuando dejó a un lado sus días como maestro de primaria para entrenar con los Piratas de Pittsburgh que necesitaban pitchers. Debutó en las Grandes Ligas con los Piratas en 1967. Los próximos 12 años se desempeñó como relevista, especialista en la bola de nudillos.
Los Bravos emplearon a Dal Canton como coach de pitcheo en 1982. Él estuvo en el cuerpo de entrenadores de Grandes Ligas entre 1987 y 1990. En ese lapso, tutoreó a Glavine y Smoltz en los años iniciales de sus carreras en Grandes Ligas. Dal Canton también fue el coach de pitcheo de Glavine con el Richmond AAA en 1986. “Él era mi favorito”, dijo Smoltz. “Era muy comprensivo y un caballero en todos los sentidos. Nunca asumió el pitcheo como una ciencia de misiles. Hacía las cosas muy simples. No ibas a en contrar una persona mejor”.
Después de ser reemplazado por Leo Mazzone como coach de pitcheo de los Bravos de Atlanta a mediados de la temporada de 1990, Dal Canton pasó las próximas tres campañas como coach de pitcheo del Richmond. Ocupó el mismo cargo con el Greenville AA entre 1994 y 1997, y en la Liga de Novatos en 1998.
Una misa será oficiada en memoria de Dal Canton en el Bagnato Funeral Home en Carnegie, Pa. Este sábado 11 de octubre a las 10 a.m.

Traducción: Alfonso L. Tusa C.

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