martes, 26 de julio de 2016

Phil Ouellette, Dos Jonrones - 390

Miércoles, 3 de Julio de 2011. The Greatest 21 days. Phil Ouellette no bateó muchos jonrones en su década como pelotero profesional. Despachó 52 en 10 temporadas. Pero, una noche de abril de 1990, Ouellette bateó dos, uno de ellos con las bases llenas, escribió The Toledo Blade. Ouellette tampoco jugó mucho en las mayores en su década como profesional. Participó en solo 10 juegos, al jugar con los Gigantes en un llamado de septiembre de 1986. En esos 10 juegos, tuvo 26 apariciones en el plato, Ouellette conectó cuatro imparables, ninguno de ellos jonrón. La carrera de Ouelette empezó en 1981, firmado por los Gigantes como agente libre. Su temporada final fue su décima, al jugar en 1990 con los Tigres Toledo AAA. Pero ese trayecto no terminó completamente hasta la primavera de 1995, cuando el una vez empelado de Home Depot firmó con los Angelinos durante la huelga. Ouellette pasó su primer año profesional con el Great Falls en la liga de novatos . El cátcher bateó .264 con un jonrón. Llegó al Clinton A en 1982 y al Fresno A en 1983. En Clinton, Ouellete bateó su tope de jonrones en una temporada en su carrera, bateó 13. Para 1984, Ouellette dio el salto hasta AAA al jugar en Phoenix. Ouellete se quedó en Phoenix por tres temporadas. Bateó .263 en su primer año y .313 en el tercero. En su tercer año recibió su único llamado a las mayores, con San Francisco. Ouellette debutó con los Gigantes el 10 de septiembre. Se fue de 2-0 contra los Rojos. Al regresar el día siguiente a la alineación, Ouellette consiguió su primer imparable en las Grandes Ligas, bateó de 3-1 con un boleto. Ouellette negoció tres boletos durante su corta estadía en las mayores. Uno de ellos fue contra Mike Scott de los Astros el 25 de septiembre de 1986. Ouellette negoció el boleto mientras Scott dejaba sin hits ni carreras a los Gigantes. Aunque eso no rompió el no-hitter, si acabó con una seguidilla de 19 bateadores retirados por Scott, escribió The Associated Press. En lo que terminó siendo su juego final en Grandes Ligas, el 3 de octubre, Ouellette anotó una carrera, al aprovechar un passed ball. También consiguió dos de sus cuatro imparables de Grandes Ligas, bateó de 5-2. Ouellette regresó a Phoenix para 1987, luego pasó por los equipos AAA de los Astros y los Marineros, antes de llegar a los Tigres en Toledo para 1990. Allí, Ouellette bateó .245 en 99 juegos. También bateó sus ocho jonrones finales. Traducción: Alfonso L. Tusa C.

jueves, 21 de julio de 2016

Jim Neidlinger, Saboreando los minutos . 412

The Greatest 21 Days. Abril 2011. Jim Neidingler estaba haciendo su segunda apertura de Grandes Ligas el 7 de agosto de 1990, fue llamado al equipo AAA de los Dodgers en Albuquerque. En Cincinnati, Neidlinger lanzó una gema, 7.2 innings, permitió una carrera sucia. En Albuquerque su esposa Ann veía el juego en un bar deportivo, Allí veían el juego por satélite, escribió The Los Angeles Times. De pronto el bar entero celebraba a Neidlinger, escribió The Times. “Cada minuto que estoy aquí, lo saboreo”, le dijo Neidingler a The Times. Neidingler espero ocho temporadas por esos minutos, pasó seis de esas campañas en la organización de los Piratas, las otras dos con los Dodgers. Pero la carrera de Grandes Ligas de Neidingler podría muy bien haber sido descrita en minutos. Tuvo 12 aperturas ese año en agosto y septiembre, las únicas apariciones de su carrera de ligas mayores. La carrera de Neidingler empezó en 1984, firmado por los Piratas como un agente libre de 19 años de edad, luego de jugar en Napa High en California, Ese año jugó en el Macon A, tuvo marca de 9-8 con 2.77 de efectividad. Estuvo con el Nashua AA en 1986, y luego brevemente con el Hawaii AAA. En Nashua, Neidingler tuvo marca de 12-7 con 2.42 de efectividad. Lanzó seis innings de pelota de cinco imparables en una victoria de agosto. Ese mes ganó los honores del jugador de la semana en la Eastern League por tercera vez en la temporada, de acuerdo a The Nashua Telegraph. El mes anterior, el lanzó un juego sin hits ni carreras contra Glens Falls, ponchó seis y caminó dos. Luego dispuso de los Yankees de Albany más adelante ese mes. “Él ha sido más cortante”, le dijo el manager Dennis Rogers a The Schenectady Gazette de Neidingler, “ha crecido en el montículo. Es mejor bajo presión y tiene presencia”. A pesar de su éxito, Neidingler permaneció en AA durante 1987. Dejó marca de 11-8 con efectividad de 3.98 para el Harrisburg en 1987 y 5-8 con 2.93 de efectividad en 1988. Fue en octubre de ese año que los Piratas enviaron a Neidingler a los Dodgers, lo cambiaron por Bill Krueger. Con los Dodgers, Neidingler dio el salto desde AAA. Jugó en Albuquerque en 1989, y tuvo efectividad de 4.06 como abridor y relevista. Para 1990, tuvo efectividad de 4.28, principalmente como abridor. Fue el 1 de agosto cuando hizo su debut en Grandes Ligas. Lanzó seis innings contra los gigantes en Dodger Stadium, permitió siete imparables y solo una carrera limpia. En esa segunda apertura, la gema, Neidingler cargó con la derrota, La carrera sucia que permitió resultó ser la única del juego. En su tercera apertura, Neidingler obtuvo su primer triunfo. En siete innings, permitió siete imparables, permitió un jonrón de dos carreras. Los Dodgers ganaron 7-3. Acerca del triunfo, Neidingler le dijo después a los reporteros, “He estado soñando con esto desde que tenía 8 años de edad”. De las primeras 10 aperturas de Neidingler, los Dodgers ganaron ocho, escribió The Times ese septiembre, incluyendo una actuación de cuatro imparables el 18 de septiembre. “Veo en eso la oportunidad de hacer algunas cosas”, le dijo Neidingler a The Times. “Me gusta la presión. Pienso que eso saca lo mejor de mi. Me gusta estar en esas situaciones”. Neidingler tuvo marca de 5-3 con 3.28 de efectividad en 12 aperturas con los Dodgers ese año. Pero no regresaría. Regresó a Albuquerque para 1991 y 1992, su efectividad llegó hasta 4. Neidingler pasó al sistema de los Mellizos, al jugar para el Portland AA, su efectividad llegó hasta 5. Entonces, en 1994, Neidingler lo intentó en el sistema de los Cardenales con resultados similares. En siete aperturas con el Louisville, dejó una efectividad de 6.21, en lo que fue su año final en el beisbol profesional. Por estos días, Neidingler trabaja como entrenador asistente de beisbol en Middlebury College en Vermont. También tiene su propia academia de beisbol. En 2009, el viejo entrenador de Neidingler en Napa High, Clint Smith, falleció. Neidingler le dio crédito a Smith por ayudarlo a convertirse en profesional. “Pienso que me ayudó a no mostrar emociones en el montículo cuando las cosas estaban bien o mal”, le dijo Neidingler a The Napa Valley Register. “Eso me ayudó mucho, para recuperarme desde las situaciones duras, porque viajar en tren, avión y autobuses, y tratar de competir para llegar a las Grandes Ligas no es fácil, especialmente cuando envejeces”. “El entrenador me ayudó a tratar de entender que significaba ser un profesional”, le dijo Neidingler a The Register. “Me llevó un tiempo entender eso”. Traducción: Alfonso L. Tusa C. Nota del Traductor: Números de Jim Neidingler con los Navegantes del Magallanes en la temporada 1986-87: 6 J, 6 I, 1 C, 1 G, 4 P, 37.2 IP, 48 HP, 18 CL, 28 K, 7 BB, 4.30 ERA.

miércoles, 20 de julio de 2016

Mark Trumbo es una negociación jonronera para los Orioles.

Tyler Kepner. The New York Times. 16-07-2016. Los Orioles de Baltimore llevan su espectáculo de toletería a Yankee Stadium para una serie de cuatro juegos que empieza este lunes 18 de julio, y el mejor pelotero del beisbol aconseja a los aficionados llegar temprano para observar al máximo a Mark Trumbo. “Es divertido observarlo”, dijo Mike Trout, el jardinero central estrella de los Angelinos de Los Angeles. “Él es uno de esos tipos, que cuando está tomado práctica de bateo, tienes que dejar lo que estás haciendo para observarlo”. Trumbo, antiguo compañero de equipo de Trout en Anaheim, lideraba las mayores en jonrones para el receso del Juego de Estrellas con 28, parte del liderato de los Orioles en las Grandes Ligas con 137. Trumbo ha sido por mucho tiempo un titán de la práctica de bateo, uno quien ha competido dos veces en el derby de jonrones del Juego de Estrellas. Despachó 95 cuadrangulares para los Angelinos en sus primeras tres temporadas completas, pero también se ponchó mucho y solo tuvo un porcentaje de embasado de .299. Luego de mudarse hacia Arizona y Seattle mediante cambios, Trumbo llegó a los Orioles en diciembre en una negociación por Steve Clevenger, un cátcher de reserva. Los marineros necesitaban aliviar su nómina salarial y se desprendieron de los 9.15 millones de dólares de Trumbo. Para Baltimore, sin embargo, él fue un robo. “Esta ha sido probablemente la mayor diversión que he tenido en las ligas mayores, este equipo en particular”, dijo Trumbo, quien puede ser agente libre al final de esta temporada. “Mucho de eso ha sido probablemente atribuido al hecho de que hemos jugado beisbol ganador. Pero para mi, que he estado rebotando varias veces, se trata de encontrar un hogar en cierto momento y quedarme aquí para contribuir. Espero que ese sea el caso aquí. Hasta ahora vamos bien”. Los Orioles fueron novenos en carreras anotadas en las mayores la temporada pasada, cuando jugaron para .500, Ahora ocupan el primer lugar del este de la Liga Americana, y para el receso del Juego de Estrellas andaban de quintos en carreras anotadas. Manny Machado, el tercera base estrella de los Orioles, le dio a Trumbo mucho del crédito, y no solo por su poder. “Él hace a todos mejores”, dijo Machado. “Hablamos más a menudo de bateo en el dugout. El mantiene a las personas en el juego. Si él se descuida con un pitcheo o alguien está haciendo algo indebido, todos nos ayudamos. Él lo ha hecho todo el año. Pienso que esa es la razón por la que tenemos una de las mejores alineaciones de la liga. El catcher Matt Wieters dijo que siempre había encontrado difícil hacer un plan de juego contra Trumbo, quien tiene un swing más compacto que la mayoría de los bateadores de poder. “Él es capaz de apalancarse en eso”, dijo Wieters. “Él conecta los lanzamientos que no deberían ser bateados, y pienso que eso se debe a lo corto que es su swing para un tipo grande. Muchos pitchers tratan de explorar lugares que normalmente, para un tipo grandes con brazos largos, te permiten dominar, y no puedes hacerlo con él”. “También, para un tipo grande y fuerte, él tiene uno de los enfoques de bateo más avanzados que he visto, por lo mucho que piensa en el juego y lo mucho que piensa en lo que el pitcher va a hacer con él”. Trumbo dijo que jugar para un equipo construido en base a poder le había ayudado a reforzar el juego mental de dirigir la pelota. Pero por todos sus números, él también tenía un mejor porcentaje de embasado más porcentaje de slugging en su carrera de ,923 y un total de bases de 202 que lideran las mayores en el receso, Trumbo dijo que la oportunidad importaba más. “La cosa por la cual estoy más agradecido este año es, he jugado en cada juego, y como jugador eso es todo lo que puedes pedir”, dijo él. “Necesitas esos turnos al bate para ser capaz de poner números”. Traducción: Alfonso L. Tusa C.

martes, 19 de julio de 2016

José Altuve juega como bateador designado en el juego final de la serie.

Ángel Verdejo Jr. Houston Chronicle. Domingo 17 de Julio de 2016. Seattle.- La seguidilla de José Altuve está a salvo, participó en su juego 182 seguido en Grandes Ligas este domingo. El segunda base del todos estrellas sin embargo, fue bateador designado, haciéndolo por tercera vez en los últimos seis juegos de los Astros y por sexta ocasión en lo que va de temporada. Bateó de 5-4, despachando su décimoquinto jonrón y empujando tres carreras. Fue el quinto juego de cuatro imparables de Altuve este año y el decimoséptimo de su carrera. Pero eso no significa que solo le gusta batear. “Para ser honesto contigo, no pñienso que eso va a ocurrir muy a menudo”, dijo Altuve después. “Soy un segunda base; no soy bateador designado”. “Todavía tengo que salir allí y jugar segunda base y eso es lo que voy a hacer”. El movimiento permite al manager de los Astros AJ Hinch darle a sus jugadores regulares medio día de descanso mientras mantiene sus bates en la alineación. Carlos Correa es el único regular que no ha sido bateador designado esta temporada. Ha perdido cuatro juegos, un día libre en abril y tres en junio por una lesión en el tobillo. George Springer ha empezado cada juego de esta temporada, cinco como bateador designado. “Él estará de vuelta en segunda base”, dijo Hinch de Altuve. Antes del juego, Hinch dijo que aún medio día libre es importante, para evitar una racha de agotamiento físico antes de que eso se convierta en un problema en el campo. Es muy raro que los managers simplemente pongan a jugar a sus jugadores regulares todos los días. “Pienso que se puede pero tal vez no es la mejor forma de conseguir una actuación óptima al arriesgar la posibilidad de una lesión en el trayecto”, dijo Hinch antes del juego del domingo 17 de julio. “No es fácil dejar en la banca a estos tipos, y cuando veo la proyección del roster y los días libre, tengo que manejarla”. “Pero la clave para mi es adelantarme a los problemas, sea una dificultad en la pierna, dolor en la espalda o caída de rendimiento, y hasta con nuestros peloteros primordiales, poder sacarlos ocasionalmente de la alineación y tener confianza en que los muchachos de la banca mantendrán el nivel de juego”. Danny Worth jugó segunda base el domingo y sencilleó en el séptimo episodio. Hay que ajustarse a esos días y usar el puesto del bateador designado con la llegada del recién firmado infielder cubano Yulieski Gurriel o el prospecto Alex Bregman, o alguien más si es el caso. “De verdad no tengo que preocuparme porque ellos vayan a mi oficina”, dijo Hinch. “Lo planificaré, tengo una buena idea de lo que voy a hacer. Necesito proteger y mantener a mis 25 peloteros activos y ayudándonos a ganar”. Traducción: Alfonso L. Tusa C.

Un Eduardo Rodríguez sano podría tocar notas altas a favor de los Medias Rojas.

Nick Cafardo. The Boston Globe. 16-07-2016. Nueva York.- Necesitaba hacer clic. Necesitaba ser el Eduardo Rodríguez de 2015. Él necesitaba recuperar la fe y la confianza y la excitación en el. Y lo hizo por una apertura. El primer intento de Rodríguez por solidificar el puesto No. 5 de la rotación de los Medias Rojas desde su llamado a Pawtucket resultó en el trabajo de un as. Mantuvo a los Yanquis en una carrera (y cuatro imparables) por siete episodios y la ofensiva de los patirrojos hizo el resto en una victoria 5-2 la tarde sabatina en Yankee Stadium. La salida de Rodríguez fue significativa porque si no hubiese tenido una Buena actuación, podrían haberlo enviado a Pawtucket para una estadía larga. Pero Rodríguez, quien solo poncho uno y concedió dos boletos, finalmente lo consiguió. Lanzó para contaco, y el contacto de los Yanquis no estaba muy bien. Los ajustes que haya hecho para prevenir que revelara sus pitcheos o cualquier mecánica que haya alterado, eso lo transpiró en Pawtucket y lo completó la tarde de este sábado 16 de julio ante un estadio repleto con 48.329 aficionados. Esto fue importante porque el manager de los Medias Rojas, John Farrell y su cuerpo técnico habían convertido en alta prioridad estabilizar el cuarto y quinto puesto de la rotación. Los Medias Rojas verán la nueva adquisición del receso del Juego de Estrellas, Drew Pomeranz en el cuarto puesto de la rotación el miércoles 20 de julio contra los Gigantes de San Francisco en Fenway Park. Los Medias Rojas quieren afrontar la retadora segunda mitad de la temporada sabiendo que tienen cinco pitchers abridores sólidos quienes puedan salir adelante en los 17 juegos pendientes de la costa oeste y los 21 juegos contra oponentes del este de la Liga Americana en septiembre. Un éxito contínuo de Rodríguez podría también dejar fuera a Clay Buchholz como posible abridor por el resto del recorrido. Eso lleva a ciertas decisiones duras de Farrell y Dave Dombrowski, quienes esta semana siguiente deben agregar a Pomeranz, Junichi Tazawa, y Joe Kelly al cuerpo de lanzadores. Opcionar a William Cuevas fue un movimiento rápido, pero los otros ajustes requieren algo de innovación. ¿Podría Buchholz convertirse en candidato para un cambio? ¿O en un pelotero que los Medias Rojas designaran en asignación? ¿O la profundidad del pitcheo es tan poca que no tienen más alternativa que conservarlo como pieza de bullpen y mantenerlo como un seguro? Es difícil desprenderse de un pitcher abridor veterano. Así que el destino de Buchholz destá de alguna manera ligado al éxito de Rodríguez. Los Medias Rojas pensaron en el invierno que Rodríguez podía ser su segundo abridor, pero Rodríguez sufrió una lesión en la rodilla en el entrenamiento primaveral y eso le ha costado todo este tiempo para volver a pitchear de manera apropiada. Si él se ha recuperado, entonces esperamos los otros beneficios de tener un as como David Price. Price siempre ha tutoreado a pitchers jóvenes y ha empezado el proceso con Rodríguez. Ahora Price tiene la oportunidad de hacer la diferencia y convertir a Rodríguez en un lanzador efectivo y seguro de si. Rodríguez estuvo confiado desde el comienzo este sábado. Permitió un sencillo al abridor de la alineación Brett Gardner, pero eso no lo afectó. Se recuperó para dominar a los Yanquis hasta que Gardner le bateó un jonrón en el tercer inning, pero ese fue todo el daño que recibió. Rodríguez estaba lanzando consistentemente a 94 millas por hora y mezcló con su slider y curva. Fue el pitcher completo, el zurdo élite que había sido en la temporada pasada. Tan importante como es Pomeranz, dado el alto precio que los Medias Rojas pagaron por él (el valioso prospecto de pitcheo Anderson Espinoza), tener a un Rodríguez efectivo podría ser aun más importante. “Desde el principio tuvo un buen ritmo”, dijo Farrell. “Ellos fueron extremadamente agresivos. Hubo muchos outs rápidos. Él fue capaz de establecerse en un buen nivel de comodidad. Cuando usó su slider, tuvo una mejor profundidad de la que había tenido en el pasado”. “Hizo un trabajo sobresaliente en los innings intermedios. Consiguió un importante dobleplay con Mark Teixeira en el cuarto episodio, y entonces la clave del juego fue trabajar a Gardner con la primera base abierta en el quinto inning y seguir con Jacoby Ellsbury para lograr el out final”. “Él nos dío un inning dominante después que anotamos. Sus siete innings es un gran aporte para los brazos de nuestra rotación. Fue bueno de verlo así luego de las dificultades que ha tenido, lanzando como lo hizo hoy”. Rodriguez estuvo de acuerdo en que se sintió de nuevo como en 2015. “Si, Todo está saliendo bien ahora”, dijo él, agregó que no pensaba en anunciar sus lanzamientos al hacer algunos ajustes con su guante. “No pensaba en si estaba revelando los lanzamientos. Mi slider está mucho mejor. La puedo colocar en strike. La usé mucho. No estoy pensando en la mecánica, solo estoy lanzando. Lanzar strikes y mejorar cada día”. Él agregó, “después de estar en AAA, tener un juego como este, fue grandioso”. ¿Me estoy emocionando mucho por solo una buena salida? Por un juego, algo hizo clic otra vez. Algo se sintió bien. Algo se sintió como si fuera 2015, cuando el beisbol pensó que Eduardo Rodríguez era el próximo David Price. Y eso es precisamente los que los Medias Rojas estaban buscando. Traducción: Alfonso L. Tusa C.