miércoles, 1 de julio de 2009

Llegó justo a tiempo.

Paul Jarvey

Planificas y planificas y planificas, pero algunas veces el éxito llega por azar. Así ha ocurrido con los Medias Rojas, quienes nunca se imaginaron que Nick Green sería su campocorto regular, porque ni siquiera sabían si podía jugar la posición cuando lo firmaron en enero de 2009 como invitado al entrenamiento primaveral fuera del roster.
El era una póliza de seguro que los Medias Rojas esperaban no utilizar, un jugador utility que pasó todo el 2008 en las ligas menores y parecía destinado a iniciar esta temporada ahí otra vez.
En lugar de eso los Medias Rojas han jugado a buen nivel con él en el short stop. El porcentaje de victorias del equipo con Green en las paradas cortas (.739; 34-12, hasta el 27 de junio) no solo es mayor que el de Julio Lugo o Jed Lowrie, sino que el de cualquier jugador patirrojo en cualquier posición.
Es divertido como se desarrollan los acontecimientos ¿no?
El punto es, no hubo predicción alguna sobre esto. Él vino a los Medias Rojas como un jugador de 30 años con sólo 10 juegos iniciados como campocorto mientras saltaba de Atlanta a Tampa a Nueva York y a Seattle, con paradas intercaladas en las menores.
Green en realidad fue un pensamiento posterior. Los Medias Rojas parecían tener su roster completo en ruta hacia el inicio del entrenamiento primaveral, con Lugo y Lowrie batallando por el puesto de shortstop titular, el perdedor quedaría como utility del infield.
Mientras los Medias Rojas responsabilizan al Clásico Mundial de Béisbol por la pobre temporada que tiene Daisuke Matsuzaka, dicho torneo junto a la recuperación de Mike Lowell de su operación de cadera, fue lo que le dio a Green la oportunidad de jugar. Con Dustin Pedroia y Kevin Youkilis jugando para el equipo de USA y Lowell llevado poco a poco en su recuperación, había muchos turnos al bate disponibles en el entrenamiento primaveral.
La lesión de Lugo en su rodilla, acaecida en marzo, creó más oportunidades. En vez de ser un substituto de sexto inning, el trabajo encargado a la mayoría de los invitados fuera del roster, Green tuvo la oportunidad de jugar mucho. Sus 63 turnos al bate fueron cuartos en el equipo, y los aprovechó al máximo al batear para .349 con un par de cuadrangulares.
Un día el manager Terry Francona se dio cuanto que Green tenía un cañón en el brazo, eso lo convenció de que él sería una opción válida para jugar algunos partidos en el campocorto. Por eso, Green hizo el equipo sobre Gil Velásquez, como utility del infield.
Luego, Lowrie requirió una operación de muñeca, Lugo regresó pero estuvo fatal, y Green empezó a cometer errores a un ritmo alarmante, lo cual colocó a toda la Nación de los Medias Rojas en modo de pánico. ¿Sabía alguien cuanto costaba traer al torpedero Omar Vizquel de 42 años desde los Rangers de Texas?
Un día, Green de pronto dejó de cometer errores y empezó a realizar jugadas de alta factura, mientras conectaba algunos batazos importantes, incluyendo un jonrón de 305 pies para decidir un juego.
Los Medias Rojas solo esperaban que alguien hiciera las jugadas de rutina, pero Green ha hecho eso y más. Su promedio de .388 con hombres en posición anotadora está entre los mejores de la Liga Americana. Batea .480 con hombres en posición anotadora y 2 outs.
No puede subir de ahí ¿O sí? Probablemente no. Su promedio vitalicio con hombres en posición anotadora y 2 outs es .286. Pero él ha demostrado su valor al equipo, lo cual pone al Gerente General Theo Epstein en la posición donde pronto tendría que tomar una costosa decisión.
Con el regreso de Lowrie planteado alrededor de una semana, parece que quien se quedará fuera será Lugo. Eso significa que los Medias Rojas tendrán que pagarle el remanente de su contrato anual de 9 millones de dólares que continúa hasta el final de la temporada siguiente.
Colocar a Lowell en la lista de incapacitados, una posibilidad muy real, le podría dar a Lugo algún tiempo adicional, pero su despido parece inevitable. Que Francona haya estado negado a utilizarlo en cualquier parte a excepción de bateador emergente en un equipo donde pocas veces traen emergentes, dice todo lo que hay que saber.
Cuando los Medias Rojas firmaron a Lugo, pensaron que estaban consiguiendo un jugador de alta energía, que podría batear extrabases entre dos, robar bases y cubrir mucho terreno en el campocorto. Proporcionó poco de eso mientras estuvo saludable. Después de su regreso de la lesión en la rodilla, se ha convertido en una desventaja defensiva.
Green ha sido lo opuesto, sobrepasando las expectativas y dando estabilidad a la posición que parecía en caos hace algunas semanas.
Una mejor pregunta que lo que le pasará a Lugo cuando regrese Lowrie, es lo que le pasará a Green.
Lowrie era el titular antes de lesionarse y su potencial es mayor que el de Green tanto a la defensiva como a la ofensiva.
Pero Green merece jugar también.
Él tuvo suerte de que se le presentara la oportunidad en el entrenamiento primaveral e hizo el equipo, pero los Medias Rojas son los sortarios ahora, sortarios por tenerlo.
Es difícil saber donde estarían los Medias Rojas sin Green.

Traducción: Alfonso L. Tusa C.

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