miércoles, 22 de junio de 2011

Tim Hudson lanza y batea para que los Bravos de Atlanta ganen 2-0 a los Azulejos de Toronto.

Associated Press. 20-06-2011.


Atlanta.__ Tim Hudson no va a reclamar que eliminen la regla de bateador designado en el béisbol.
“No, no”, dijo él. “No bateamos, honestamente. Yo bateaba .040 antes de este juego”. Hudson lanzó 8 entradas en blanco y largó el segundo cuadrangular de su carrera en la victoria de los Bravos 2-0 sobre los Azulejos este lunes 20 de junio de 2011 en la noche.
Hudson (6-6) permitió dos imparables, un boleto y ponchó 8 para su tope de esta temporada, incluyendo el número 1600 de su carrera. Se fajó con Ricky Romero (6-7) por más de la mitad del juego hasta que se fue adelante 2-0 luego de dos outs en el séptimo episodio.
“Es difícil decir que hay algo mejor”, dijo Hudson. “Obviamente, casi lanzas un blanqueo y bateas un jonrón, ganas el juego. Fue divertido, hombre. Fue muy divertido”.
Toronto ha perdido dos juegos seguidos y cinco de siete.
Hudson retiró 20 bateadores en fila antes de que Mike McCoy recibiera boleto para abrir el noveno inning y avanzara a segunda con infield hit de Yunel Escobar.
El cerrador Craig Kimbrel ponchó a Corey Patterson, José Bautista y Adam Lind para alcanzar su vigésimo salvado en 25 oportunidades.
“Kimbrel ha desarrollado un repertorio muy potente”, dijo el manager de los Azulejos John Farell, “Nos cerró al puerta en la cara”.
Bautista, quién empezó el juego liderando las grandes Ligas con un porcentaje de embasado de .483, se fue de 4-0 con dos ponches para terminar una racha de 24 juegos seguidos embasándose. Toronto no había sido blanqueado desde el 07 de mayo cuando Detroit los venció 9-0 en casa. Los Azulejos estuvieron casi nulos ante Hudson, quién tenía marca de 1-4 en sus anteriores siete aperturas, una racha que comenzó con un blanqueo de un hit ante Milwaukee el 04 de mayo.
Romero escapó de dificultades con hombres en posición anotadora en el primero, segundo, cuarto y sexto innings, pero cometió un error al lanzarle una recta a Hudson, cuyo jonrón aterrizó en los asientos del jardín izquierdo.
Hudson se convirtió en el primer pitcher que jonroneara ante Toronto desde que Felipe Lira lo hiciera ante David Wells el 08 de julio de 2000, en Montreal.
Romero, quién permitió seis hits, dos carreras, dos boletos y ponchó cuatro en siete innings, ha perdido tres de cuatro salidas a pesar de una efectividad de 3.23. El zurdo cree que los Azulejos deben dejar de depender mucho de Bautista y Lind para empujar carreras.
“A ellos les están lanzando basura, así que cada quién tiene que asumir su responsabilidad de batear o no vamos a ganar seguido”, dijo Romero. “Vamos a seguir perdiendo juegos como éste. Como dije, este equipo no es uno o dos jugadores. Cada quién debe poner de su parte. Así es como se ganan los juegos”.
Los Bravos detuvieron el juego por unos segundos para hacer un reconocimiento al ponche 1600 de la carrera de Hudson cuando J.P Arencibia abanicó en el quinto inning. El veterano de 13 años hubo de salir del dugout, por primera vez en su carrera, para recibir la ovación de las tribunas en el séptimo inning.
“Romero estuvo muy bien”, dijo Hudson después de subir 31 puntos su promedio de bateo hasta .071. “Tiene una buena recta. Sabía que me la iba a lanzar. La tiró en el medio. Solo le puse el bate y la pelota se fue”.
Hudson, quién bateó el primer jonrón de su carrera el 12 de septiembre de 2009, en San Luis, resolvió para su equipo luego que David Ross fue puesto out en el plato con un roletazo de Diory Hernández en jugada de selección.
“Estaba desanimado porque me habían sacado en el plato”, dijo Ross. “Lo próximo que oi fue un gran estallido. Pensé que había sonado muy bien. Me volteé y él le daba la vuelta al cuadro como un viejo. Fue muy divertido”.
Romero insistió en que no se confió después que Ross fue retirado para el segundo out y el próximo bateador era el pitcher.
“No lo hice”, dijo Romero. “Aún tienes que hacer tus lanzamientos. Tim es un buen bateador, y obviamente no le iba a dejar nada por ahí. Fue una recta afuera, y la bateó”.
Cuando el manager Fredi González lo fue a sacar en el noveno inning, Hudson se tocó la visera de la gorra ante una ovación de pie.
Hudson, quién mejoró a 3-3 con 2.60 de efectividad en Turner Field, hizo 89 pitcheos en ocho innings.
“Fue agradable salir a lanzar y sentirme bien, que todo estaba bajo control y sincronizado”, dijo. “Sólo hice un par de ajustes con respecto a la última apertura”.

Traducción: Alfonso L. Tusa C.

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