lunes, 5 de diciembre de 2016

El antíguo jardinero de los Mets George Theodore habla acerca de la colisión de 1973 con Don Hahn que alteró su carrera.

Anthony McCarron. The Daily News. Sábado, 21 de mayo de 2011. George Theodore se disloca su cadera luego de chocar con Don Hahn en un juego de julio de 1973 en Shea Stadium. En la jugada previa, un error de George Theodore había ayudado a los Bravos a marcar una carrera. Parado en el jardín izquierdo de Shea Stadium, Theodore, aguijoneado por la marfilada, dijo “Nada me va a afectar esta vez. Lo que ocurrió a continuación alteró la carrera de Theodore, y su vida. Ralph Garr despachó una línea entre el jardín central y el izquierdo y “Don Hahn y yo chocamos contra la pared a la vez”, recuerda Theodore. “Yo salí con la cadera dislocada y nunca fui el mismo jugador después de eso. No podía correr como antes”. “Jugué dos años más, pero nunca fui el mismo. Eso cambió mi vida, me puso en otra dirección, pero todo ha estado bien. Así es la vida”. Theodore, ahora de 64 años, sonríe mientras habla de la famosa colisión del 7 de julio de 1973, la cual esta troquelada en la mente de muchos fanáticos de los Mets, más cuando él habla acerca de lo que siempre ha sentido como una premonición. “Alrededor de dos semanas antes, en San Diego”, dice él. “Me había levantado en una especie de sudor frío luego de soñar que alguien me sacaba del terreno”. La lesión probablemente aceleró la retirada de Theodore del beisbol y la antigua escogencia de la trigésimoprimera ronda solo pasó partes de dos temporadas en las mayores, registrando un promedio de bateo vitalicio de .219 y dos jonrones en 105 juegos. Despues de pasar 1975 con el Tidewater, Theodore obtuvo una maestría en trabajo social. Él es consultor y trabajador social de escuelas primarias en su nativa Salt Lake City, un trabajo que encuentra tan compensatorio que aunque planeaba hacerlo solo por poco tiempo, ahora está en su año 33 en esas funciones. A pesar de su vez breve carrera de grandeliga, Theodore siempre pareció capturar la simpatía de los fanáticos de los Mets. Tuvo algunos momentos, incluyendo dos turnos al bate en la Serie Mundial de 1973 y el juego del 20 de julio de 1974 en el cual Theodore, Rusty Staub y Cleon Jones batearon jonrones seguidos contra los Padres. Fue el único jonrón y la única carrera impulsada de Theodore ese año. Tal vez su atractivo venís de sus anteojos y el cabello largo o del toque de comicidad que le daba el reverso de su barajita Topps de beisbol de 1974, el cual incluía esta perla junto a una caricatura: “A George le gustan las merengadas de malvaviscos”. Tenía un apodo pintoresco, “The Stork”, el cual se lo puso su compañero de equipo en Tidewater, Jim Gosger, y los aficionados aún le piden que lo incluya en su autógrafo. “Puedes preguntarle por qué lo hizo, pero el apodo pareció quedarse conmigo”, dice Theodore, quien estuvo recientemente en Citi Field para un evento de Mets’ Alumni Association. “Lo tomé con afecto. Pienso que necesitamos más apodos en el beisbol en estos días”. “Los aficionados parecen no olvidar”, agrega Theodore. “Siempre los aprecié y la atención que me dieron. Esto nunca fue un negocio para mi. Tal vez ellos lo notaban”. “Siempre habrá un lugar especial en mi corazón para Nueva York y los Mets. Mi esposa (Sabrina) es de Jamaica Heights y nos conocimos al final de mi carrera, tuvimos un largo cortejo y hemos estado casados por 33 años. Los Mets siempre me han tratado como de la familia y aprecio esa familia”. Traducción: Alfonso L. Tusa C.

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