jueves, 30 de marzo de 2017

Luces en la sala de control.

Finalmente la oficina principal de los Navegantes del Magallanes decidió ratificar como manager a Omar Malavé. La decisión llega en un momento adecuado por cuanto se cuenta con más de seis meses para desarrollar el plan de trabajo presentado por Malavé. Existe gran expectativa por ver como se llega a las estaciones de este viaje. Me parece que será bien interesante seguir de cerca los movimientos dirigidos a conseguir un primera base zurdo de poder y los lanzadores abridores criollos. A la distancia intuyo que es muy probable que el toletero zurdo sea una de las prioridades de la importación, por supuesto debe ser un pelotero con disponibilidad de permanecer con el equipo al menos durante las doce semanas de la ronda eliminatoria de la temporada 2017-18. En cuanto a los pitchers abridores criollos solicitados por Malavé, este es quizás el punto más retador del plan de trabajo. Esos lanzadores deberán llegar vía cambios que deben ser estudiados en profundidad con suficiente antelación. Habría que sopesar muy bien las transacciones, puesto que los peloteros que se han asomado como canjeables siguen siendo muy útiles en LVBP por cuanto pueden jugar a lo largo de toda la temporada, por tanto la condición esencial de cualquier cambio por un lanzador criollo es que tenga disponibilidad de lanzar toda la temporada. Es bien importante el requerimiento de Malavé de contar con un equipo rápido, las características del estadio José Bernardo Pérez, dictan que un equipo de celeridad en las bases y al campo tendrá más probabilidades de salir victorioso al terminar los juegos. Sin embargo eso no necesariamente tiene que significar salir de la mayoría de los peloteros veteranos, muchas veces desplazarse bien en las bases o a la defensiva no necesariamente tiene que ver con velocidad pura, se trata de saber correr, saber cuando apretar el acelerador, estar enfocado en el juego, en los movimientos del pitcher y el cátcher rival, en las señas de los coaches tanto propios como rivales. Por tanto este requerimiento pasa por varias etapas, quizás la más importante quedará plasmada en la manera como Malavé y su cuerpo técnico transmitan a sus jugadores jóvenes desde el primer día de entrenamientos, la estrategia y la preparación física y mental que deben practicar para convertirse en un equipo de buen desplazamiento en las bases y el campo. La solicitud de contar con un cuerpo técnico que sepa sacar los mejor de los jugadores es el punto de partida del proceso. Al contar con Ramón Hernández como coach de banca, se cuenta con la invalorable visión de un catcher en el dugout, la planificación de cada juego, las observaciones sobre la marcha, los comentarios oportunos al manager antes durante y después de los juegos y las reflexiones con pitchers y cátchers en las prácticas y durante los juegos, seguramente plasmaran un elemento de compenetración del equipo que le permitirá avanzar en armonía. Amén de que seguramente Hernández participara en el seguimiento de peloteros criollos y posibles importados a lo largo de la temporada 2017 de ligas menores y mayores. Por otro lado también aportará sugeren cias tendentes a mejorar la crisis de control que sufrieron los lanzadores magallaneros la temporada pasada. El nombramiento de Rodolfo Hernández como entrenador de bateo me parece muy acertado, debido a la prolongada experiencia de Rodolfo como técnico en ligas menores y en los últimos años como asistente del coach de bateo de los Mellizos de Minnesota. Que un manager de la trayectoria bateadora de Paul Molitor, primero haya nombrado a Rodolfo para ese cargo y ahora la gerencia de los Mellizos lo haya ratificado como asistente del nuevo coach de bateo James Rowson (quien tiene en su perfil curricular haber trabajado con peloteros jóvenes como Anthony Rizzo, Starlin Castro, Gaby Sánchez y Aaron Judge), indica que estamos en presencia de un trabajador insigne que además conoce al pelo la liga venezolana y además contará con el apoyo invalorable de Richard Hidalgo quien regresará luego de su ausencia la campaña anterior. Seguramente desde el principio de la 2017-18 se notará el ajuste ofensivo del equipo. Roberto Espinoza continuará como coach de pitcheo y seguramente desde el dia siguiente a la descalificación del Magallanes en la 2016-17, debe estar analizando los motivos de la deficiente actuación del cuerpo de lanzadores de los Navegantes en la temporada, principalmente en lo referente al elevado número de boletos concedidos. Desde su trabajo como coach de lanzadores de los Potros de Tijuana en la temporada de la Liga Mexicana 2017, también tendrá oportunidad de profundizar investigaciones para mejorar el control de sus lanzadores, además de observar potenciales pitchers que pudieran venir a reforzar al Magallanes. Luis Colmenares seguirá en sus labores de coach de bullpen, de seguro ya debe haber realizado varias conversaciones con Espinoza por el tópico de los lanzadores descontrolados. Para concluir, José Miguel Nieves, manager actual de equipo de los rojos de Cincinnati en la Low Rookie Arizona Legue, será el encargado de dirigir el tráfico de corredores desde el cajón de tercera base y Carlos Maldonado, quien cumple funciones técnicas en la organización de los Rangers de Texas hará lo propio desde el cajón de primera base. Alfonso L. Tusa C.

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